A principios del 2.002, dos amigos, Juan Pedro López y Dolors Ventós, después de un año de insistir ;o) consiguen convencerme de que monte una exposición.
Escogí el reflejo como tema central de la colección; no tanto como elemento compositivo sino con el objeto de mostrar la fascinación que me produce el mundo invertido, distorsionado, incluso onírico que podemos encontrar en un espejo, el agua, etc.
Toda la colección es en B/N, en papel baritado a 24×30. No he realizado ningún retoque digital, aunque sí he empleado técnicas clásicas de positivación: reservas, contrastes, velados, ferricianuro, etc.